Nuestra historia
Donde la tierra se vuelve arte
Nacidos de la tierra de Yucatán
Amanita nace en Mérida, en el corazón de la península de Yucatán. Aquí, donde las ruinas mayas se mezclan con arquitectura colonial y la selva subtropical todo lo envuelve, encontramos la inspiración para crear objetos que honran este territorio único.
La arcilla que utilizamos proviene de esta misma tierra — rica en minerales, con un color que va del rojo profundo al ocre dorado. Cada pieza conserva la esencia del lugar donde nació.
Creemos en el consumo local, en el valor de lo hecho a mano, en la belleza que surge cuando la tradición ancestral se encuentra con el diseño contemporáneo. Eso es Amanita: un puente entre mundos.
“El lugar donde el arte se entrelaza con la tradición y el hogar”
Proceso artesanal
De la tierra a tu hogar
Paso 1
Selección de tierra
El barro se extrae de la tierra roja yucateca, rica en minerales que le dan su carácter único y su resistencia natural.
Paso 2
Moldeado a mano
Cada pieza es formada manualmente, heredando las técnicas ancestrales que los artesanos mayas perfeccionaron.
Paso 3
Cocción artesanal
El fuego transforma el barro en cerámica resistente, un proceso ancestral que requiere paciencia y conocimiento.
Paso 4
Acabado natural
Los acabados se logran con materiales naturales de la región: cal, ceniza, cobre y tierras minerales.
Lo que nos define
Nuestros valores
Raíces mayas
Nuestra herencia cultural maya no es un adorno: es la base de todo lo que creamos. Cada técnica, cada forma, cada textura tiene siglos de historia.
Hecho a mano
No existe maquinaria industrial en nuestro proceso. Cada maceta lleva la huella literal de las manos que la formaron, haciéndola irrepetible.
Territorio yucateco
La tierra roja de Yucatán, el clima, la vegetación — todo influye en la materia prima y el resultado final de cada pieza.
Diseño contemporáneo
Respetamos la tradición pero abrazamos la modernidad. Nuestras formas dialogan con espacios actuales sin perder su esencia cultural.